lunes, 12 de diciembre de 2016

044 Cantigas de Santa María.


Ermita de Salas (Huesca)




Un noble de Aragón perdió su azor mientras cazaba. El pájaro era grande, guapo y hábil en la captura de aves, tanto grandes como pequeños. El noble se angustió y envió una proclamación por toda la tierra. Luego tomó un modelo de cera del pájaro a Salas. Le pidió a la Virgen que devolviera a su pájaro y juró servirla y contar su preeminencia entre los santos. Asistió a la misa, pero antes de partir, la Virgen hizo que el azor se encendiera en su mano. Con lágrimas en los ojos, elogió a la Virgen.









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