sábado, 25 de marzo de 2017

070 Cantigas de Santa María











Esta es de alabanza a Santa María, de las cinco letras que tiene su nombre, y de qué quieren decir.

"En el nombre de María tan sólo hay cinco letras."

M significa Madre y mayor, y más dulce y mejor de cuantas
creó nuestro Señor y que jamás crearía.

A significa abogada, apuesta y añorada,
y amiga y amada, de muy santa compañía.

R por rama y raíz, y Reina y Emperatriz, rosa del mundo,
e hizo que quien la viera bien se sintiera.

I nos muestra a Jesucristo, justo juez, y por esto gracias a
ella lo pudimos contemplar, según dijo Isaías.

A nos dice que amaremos y que alcanzaremos aquello
que queremos de Dios, pues ella nos guía.




Tablatura para guitarra



sábado, 18 de marzo de 2017

069 Cantigas de Santa María. Toledo


Toledo



Un hombre llamado Pedro de Solarana era sordo-mudo. Su hermano, un monje, era amigo del conde don Ponce de Minerva. Un día Pedro tuvo una visión en una iglesia de Toledo. Vio una gran luz y un hombre de pie delante del altar. También vio una hermosa doncella. La doncella le hizo señas para que se acercara al sacerdote en el altar.
El sacerdote metió el dedo en el oído de Pedro y extrajo un gusano lanudo. Pedro de Solarana recuperó su audiencia de inmediato. Fue a la casa de su hermano e hizo un gesto para mostrar que ahora podía oír el gallo y la rana. El monje corrió con las noticias a la casa del conde don Ponce que le pidió que le trajera el médico que hizo la medicina. El conde especuló que podría ser un amo de Messina o Salerno. El viernes por la mañana, Pedro pasó por la iglesia y vio a un hombre de pelo y barba blancos. El hombre lo llevó al santuario donde vio a la Virgen. Ella instruyó al mismo sacerdote que había curado su sordera para restaurar su discurso. Tan pronto como la lengua de Pedro se aflojó, cantó un canto. Mucha gente oyó hablar del milagro de que la iglesia estaba llena hasta desbordar.

                                 Tablatura para guitarra.



viernes, 10 de marzo de 2017

068 Cantigas de Santa María. Arras


Arras (France)



La mujer de un comerciante se dio cuenta de que había tomado una amante.
 Ella oró a la Virgen para causar su desgracia rival. La Virgen se le apareció en una visión. Ella le dijo que no daría su petición porque la señora le rezaba fielmente, haciendo una reverencia cien veces y tocando su rostro al suelo. La mujer se despertó y salió. En la calle, se encontró con su rival. La señora le dijo que había sido tentada por el diablo y le había pedido perdón. Las dos mujeres se reconciliaron, aunque alguna vez se habían despreciado unas a otras.










Tablatura para guitarra


La reina Xerifa mora


                                        Almería en el siglo XIX        

                                



“Hermanas Reina y Cautiva” es un romance tradicional cuyo orígen entronca con un poema francés de origen bizantino del siglo XII, Floire e Blanceflor. Aquí podemos escuchar la versión que más me gusta por su frescura y ternura  de Judith Cohen y Tamar Ilana,.
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 “El Romance del Conde Flores” es uno de los romances españoles más populares y presenta cientos de versiones que están extendidas por toda la península, desde Cantabria y Asturias hasta Almería, y también en América (Las distintas versiones se conocen por los nombres de “Romance del Conde Flores”, la más habitual, y también por “Las dos Hermanas”, “La Condesita”, “El conde Sol”, “El conde Niño”, “El conde Dirlos” y otros).
 Existen versiones en Portugal (Romanceiro del señor Alemida-Garrett, tomo II, pag. 183: “Rainha e captiva”), y se conocen versiones también entre los judíos Sefarditas (aquí conocidas normalmente por los nombres de “Romance de la reina Xerifa mora” o “Romance del Conde Flores y Blancaflor”, y también llamado “Las hermanas reina y cautiva”). En principio estos romances se transmitían de forma oral, después, las versiones escritas que se vendían en los pliegos de cordel y las recogidas en los textos escolares fijan en buena medida los textos. Las versiones recogidas actualmente tienen mucho que ver con esto y también dependen, evidentemente, de las variaciones de la memoria de los informantes. Estas versiones tan diferentes, y de distintas tradiciones, avalan la enorme popularidad que gozó este romance a lo largo de los siglos, y su antigüedad.

Archivo fuente :http://www.musicaantigua.com/la-musica-sefardi/





sábado, 4 de marzo de 2017

067 Cantigas de Santa María





Un generoso noble dedica gran parte de su dinero a la caridad. Él estableció un hospital donde los pobres podían comer y dormir.
Contrató hombres jóvenes para servir a los necesitados. El diablo entró en el cuerpo de un joven apuesto y ofreció sus servicios al noble. Fue contratado como escudero y cumplió todos sus deberes. El diablo con el disfraz de un escudero trató de hacerle daño a su amo. Lo animó a ir a cazar y pescar para que pudiera ser asesinado. Cada mañana, el noble oraba a la Virgen; En consecuencia, el diablo no pudo matarlo. Un día un obispo visitó al noble. El diablo, disfrazado de escudero, tuvo miedo de encontrarse con él y fingió estar enfermo. El obispo insistió en ver al escudero y le exigió que relatara lo que había hecho. El diablo dijo que había entrado en el cuerpo de un muerto para engañar a su amo. Explicó que habría matado a su amo, si la Virgen no lo hubiera protegido. Entonces el diablo derramó el cuerpo del muerto y desapareció.


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martes, 28 de febrero de 2017

066 Cantigas de Santa María. Auvergne



La Virgen, con una gran multitud de santos, apareció a un obispo en una capilla de Auvernia. San Juan le preguntó quién iba a cantar la misa y ella respondió que el obispo lo haría. La Virgen dijo al obispo para decir la misa, y explicó que los Sts cantarían la respuesta ya que lo hicieron sin defectos. El obispo pidió algunas vestiduras y la Virgen las proveyó. San Pedro, actuando como sacristán, tocó la campana y se cantó la misa. El obispo bendijo el pan y el vino. Antes de partir, la Virgen le dijo al obispo que guardara las vestiduras.








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sábado, 25 de febrero de 2017

065 Cantigas de Santa María.


Iglesia  copta ( Alejandría )






Un hombre vivió una vida pecaminosa y no prestó atención a las advertencias de su sacerdote. Finalmente, para castigarlo, el sacerdote lo excomulgó. El hombre tampoco le prestó atención hasta que cayó enfermo, se sintió culpable y quiso tomar comunión. Para entonces su sacerdote había muerto, así que pidió consejo a otro. El sacerdote le dijo que fuera a Roma y viera al Papa.
 El hombre excomulgado fue a Roma y se reunió con el Papa que instruyó a uno de sus consejeros a absolverlo. El consejero exigió algo a cambio y como el hombre no tenía nada, se fue sin recibir la absolución. Vagó por todas partes y llegó a Montaña Negra donde conoció a un hombre santo. Le contó su situación y el santo hombre, dándole una carta de presentación, lo envió a buscar a un loco en Alejandría. Le aseguró al escéptico que el loco le ayudaría.
 El hombre fue a Alejandría, pero no pudo encontrar al loco. Por fin lo vio, un hombre flaco y desaliñado, siendo maltratado por el pueblo. Cuando la noche empezó a caer, siguió al loco fuera de la ciudad a una vieja iglesia cubierta de hiedra.

El loco entró en la iglesia y oró delante del altar. Ya no parecía enojado. El hombre le dio la carta y el loco le ordenó que se quedara en la iglesia durante la noche. A medianoche, María y los santos aparecieron sobre el altar. Ellos cantaban matines y el loco se unió, cantando las palabras de memoria. Después de haber terminado de cantar, el loco convocó a los excomulgados. Le explicó a la Virgen el problema del hombre. Ella le dijo que examinara a los santos y ver si podía encontrar entre ellos al sacerdote que lo había excomulgado. Lo hizo, y el sacerdote lo absolvió por orden de María. El hombre que había sido absuelto insistió en quedarse en la iglesia con el loco. El loco confesó que él era realmente sano y había sido el señor de esa tierra. Cuando su familia murió, se desilusionó y vivió una vida de adversidad. Predijo que moriría dentro de quince días. Se quedaron allí juntos y luego el loco murió, tal como había dicho. Se convirtió en un santo y realizó milagros. El hombre al que había ayudado a absolver vigilaba su tumba.

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martes, 21 de febrero de 2017

064 Cantigas de Santa María. Aragón






                                                               


Un noble, que tenía una esposa hermosa, fue convocado para el servicio militar por su señor. Su esposa le pidió que le asignara un tutor.
La encomendó a la Virgen María. Un caballero se enamoró de la mujer y trató de seducirla. Envió una anciana con regalos para atraerla. La mujer la obligó a probar unas zapatillas de cuero cordobés. La mujer intentó uno, pero no pudo quitarlo. Nadie más lo podía sacar. Su pie estaba atascado en la zapatilla durante un mes y un año. Cuando el noble regresó, su esposa confesó lo que había hecho. Él la perdonó, le dijo que la Virgen la había protegido y se había quitado el zapato.




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sábado, 11 de febrero de 2017

063 Cantigas de Santa María. San Esteban de Gormaz


                      Esta foto de Convento San Esteban es cortesía de TripAdvisor






Esta es de cómo Santa María libró de vergüenza a un caballero que tenía que acudir a la lid, en San Esteban de Gormaz, y que no pudo estar allí por tres misas suyas que oyó, y comienza así:
"Quien bien sirve a la Madre del que quiso morir por nosotros nunca puede caer en vergüenza." De esto quiero contaros un milagro que hizo Santa María, si Dios me ayuda, por un caballero al que quiso guardar de una gran vergüenza en que creyó caer.
Este caballero, por lo que aprendí, era liberal y valiente, que, ni allí donde él moraba ni en todo su alrededor, otro tal no podía hallarse que tuviera tal saber.
Y era de buenas costumbres y nunca quiso tener paz con los moros; por ende entró en lid en San Esteban de Gormaz, cuando Almanzor quiso tomarlo, luchando, al lado del conde don García, que en aquel tiempo tenía el lugar, que era buen hombre y de tal corazón que de los moros se hacía temer.
Este conde fue señor de Castilla y tuvo gran guerra con el rey Almanzor, que vino a cercar, todo en derredor, a San Esteban, creyendo poder tomarlo. Pero el conde se defendía muy bien, porque era valeroso y de buen juicio; por ello no cedía un palmo de lo suyo sino que iba a acometerlos muy reciamente. Pues el caballero de que os hablaba, tanto hizo en armas, a lo que sé, que no hubo lid ni muy buen torneo en que no se hiciese tener por bueno.
Y le sucedió un día que quiso salir con el conde en la hueste para ir a enfrentarse con los moros; quiso antes, sin embargo, oír misa, como cada día solía hacerlo. Después que estuvo en la iglesia, se arrepintió mucho de sus pecados y oyó la misa de Santa María, sin que nada faltase, y otras dos que luego se dijeron, que eran, también, de la Reina espiritual. Pero un escudero suyo lo trajo a mal traer, diciéndole: "Quien en tal lid como ésta deja de salir, nunca debe volver a aparecer."
Por cosas que le dijese aquel escudero suyo, él no les dio atención, pero dijo a Santa María: "Tuyo soy, sácame de esta vergüenza, pues tienes poder para hacerlo." Las misas oídas, luego cabalgó y en el camino encontró al conde, que le echó al cuello el brazo derecho diciendo:
 "En buena hora os he conocido que, si no fuese por vos, juro, por Dios, que fuéramos vencidos yo y los míos; pero tantos matasteis vos de sus moros que el rey Almanzor hubo de darse por vencido, pero os ruego, porque lo habéis menester, que cuidéis de vuestras llagas, señor, que yo tengo un ungüento de Montpellier que puedo pronto curaros de ellas.
" Dijo esto el conde, y luego más de tres le dijeron estas mismas razones, y él de todos tomó tal vergüenza, que, con ella, se creyó perdido. Pero después que vio sus armas y reconoció que estaban melladas, luego reconoció que había sido milagro, porque bien entendió que de otro modo no podría ser.
Y, después que lo hubo comprendido, estuvo bien seguro de que Santa María no quiso dejarlo caer en vergüenza, y fue a entregarle maravedís y otras ofrendas.



Tablatura de guitarra en Fa Mayor.