viernes, 20 de enero de 2017

055 Cantigas de Santa María- Lisboa.







Una monja dijo fielmente las horas antes de una estatua de la Virgen. Sin embargo, el diablo la tentó a huir a Lisboa con un abad.

Cuando quedó embarazada, el abad la dejó y regresó a su convento. Descubrió que no le habían faltado en su ausencia. Cuando llegó el momento de dar a luz a su hijo, continuó orando a la Virgen. Le pidió a María que la salvara de la desgracia, y la Virgen hizo que un ángel le llevara al niño para ser criado en otra parte. La mujer se puso vieja y gris, pero no olvidó a su hijo. Un día, cuando las monjas cantaban vísperas, un joven guapo entró en la iglesia. Se unió a ellos y cantó la Salve Regina. La monja se dio cuenta de que era su hijo. También la reconoció. Cuando se les informó del milagro, las monjas, que eran más de cien, alabaron a la Virgen.





jueves, 19 de enero de 2017

Toberak. Epitalamio.









Las toberas son una palanca de acero sujetada por dos personas por medio de una cuerda atada en cada extremo de la palanca, y cuatro varas también de acero que se hacen sonar sobre
la palanca, para acompañar el canto dedicado a los recién casados.














domingo, 15 de enero de 2017

054 Cantigas de Santa María. Cister






Un monje observaba obedientemente las horas canónicas y se dedicaba a la Virgen. Estaba afligido por una enfermedad de la garganta que le hacía hincharse la cara y la garganta.
 No podía tragar comida y las llagas "olían peor que un cadáver". Los otros monjes, pensando que su muerte era inminente, decidieron realizar los últimos ritos. La Virgen se le apareció al monje y limpió sus llagas con una servilleta. Ella roció la leche de sus pechos en la boca y la cara del monje y su tez despejó. La Virgen aseguró al monje que ella había venido para curarlo y le prometió que cuando él muriera él iría al paraíso (encendido: "donde está St Catherine"). Luego se fue. El monje que había estado enfermo se levantó y los otros monjes se reunieron para maravillarse de su milagrosa cura.






sábado, 14 de enero de 2017

053 Cantigas de Santa María. Soissons






Un pastor padecía de inflamación en  los pies. Su madre lo llevó a Soissons y lo puso delante del altar.
El muchacho se curó y, al cabo de un año, le pidió que lo llevara de vuelta a Soissons. Ella dijo que no,y así,La enfermedad volvió y ella lo llevó de vuelta a Soissons.
El muchacho tuvo una visión y vio lo siguiente:  la Virgen presentando su alma a su Hijo ,pidiendo a Cristo que todos sean curados de la inflamación y  que reconstruya su iglesia en Soissons
Cuando el niño se despertó, estaba muy versado en las Escrituras y podía leer latín. Le dijo a la gente que reconstruyera la iglesia en Soissons y predijo que moriría dentro de treinta días.






martes, 10 de enero de 2017

052 Cantigas de Santa María.Montserrat





Esta es cómo Santa María hizo venir a las cabras monteses a Montserrat y se dejaban ordeñar por los monjes cada día. Es muy justo que las bestias obedezcan a Santa María, de la
Y de esto un milagro, si Dios me ayuda, muy hermoso, quiero ahora contaros, que quiso, en gran manera, mostrar la Gloriosa; oídmelo, y que lo oigáis con placer.

 En Montserrat, de la que ya os hablé, hay una iglesia, por cuanto he sabido, hecha en nombre de la Madre del Alto Rey que quiso recibir, en la cruz, muerte por nosotros.
 Aquel lugar está al pie de un monte en el que hay muchas cabras monteses, y donde sucedió una extraña maravilla, porque todas venían, descendiendo hasta abajo,
 ante la iglesia, que está en un valle, y se paraban, en formación, ante la puerta, y estaban todas muy quedas y en paz, hasta que los monjes iban a ordeñarlas.
 Y cuatro años duró, según oí, el que todos los monjes tuvieron leche bastante para ellos, porque cada noche venían a hacer esto las cabras.
 Hasta que un clerizonte sandio hurtó un cabrito y se lo comió; y aconteció que no volvieron nunca más a tenerlas.
 Y de esta manera la Madre de Dios quiso sustentar a aquellos monjes suyos, porque después, vinieron muchos romeros en peregrinación para saber del milagro. que Dios quiso nacer.


La tablatura está en la La mayor.






sábado, 7 de enero de 2017

051 Cantigas de Santa María. Orleans




Hay dos cantigas : la 86 y 51. es decir, la segunda 
 que se escucha es la que corresponde  a la 51. Está
en Re menor, como la mayoría de las cantigas 
que se tocan en tono menor.



Le comte de Poitiers et ses hommes assiégèrent un château d'Orléans. Les défenseurs du château ont pris une statue de la Vierge et l'ont placée au-dessus de la porte du château. Ils ont prié la Vierge pour les sauver de l'attaque. Un des hommes du comte demanda que le portier ouvre la porte. Le portier (qui s'était réfugié derrière la statue) a refusé et a été abattu par l'attaquant. Il aurait été blessé, mais la statue de la Vierge leva son genou pour intercepter la flèche. Voyant le miracle, le comte a congédié l'attaque, a confessé sa méchanceté, et est entré dans la ville en tant que pèlerin. La flèche ne pouvait pas être enlevée de la statue et elle n'a jamais repris sa pose originale.
 El Conde de Poitiers y sus hombres sitiaron un castillo de Orleáns. Los defensores del castillo tomaron una estatua de la Virgen y la colocaron sobre la puerta del castillo. Ellos oraron a la Virgen para salvarlos del ataque. Uno de los hombres del conde exigió que el portero abriera la puerta. El guardián (que se había refugiado detrás de la estatua) se negó, y fue fusilado por el atacante. Habría sido herido, pero la estatua de la Virgen levantó la rodilla para interceptar la flecha. Viendo el milagro, el conde calló el ataque, confesó su maldad, y entró en la ciudad como un peregrino. La flecha no se podía quitar de la estatua y nunca volvió a su pose original.








miércoles, 4 de enero de 2017

Okzio kandelikas

 






martes, 3 de enero de 2017

050 Cantigas deSanta María.


Aunque originariamente está en Re menor, les dejo una copia en La m ya que a la guitarra suena
más intenso o profundo.


Esta es de loor de Santa María, que muestra por qué razones encarnó Nuestro Señor en Ella. "Ningún hombre debe dudar, por ningún motivo, de que Dios vino a encarnarse en María."
 Y no debe dudar, por lo que os diré: porque, si no fuese así no veríamos al Rey que juzgará cuerpos y almas, y yo sé cómo Jesucristo ha de venir a juzgarnos. Ni de otra manera nosotros veríamos a Dios, ni amor, con duelo, a sus hechos pudiéramos tener, si El no fuese, amigos míos, tal que nuestros ojos pudiesen mirarlo. Porque si Dios, en sí mismo, no tiene mengua, ni nunca pasa hambre, ni sed, ni frío, ni dolor, ni angustia, ¿pues quién habrá de dolerse de El, ni tendrá piedad de sus pesares? Y, por eso, quiso descender a la tierra, sin dividirse ni menguar su poder, y quiso tomar carne en la Virgen y, aún más, se dejó matar, por nosotros. Por lo cual, como a Dios le debemos amor, por ser Padre y Criador, y como hombre de cuitas y dolores, reconocerle cuanto quiso sufrir por nosotros. Y a la Santa Virgen, en la que El se encerró, de la que tomó carne y la escogió por Madre, debemos amarla mucho, ya que, por medio de Ella, mostró todas estas cosas que ya os he contado.




jueves, 29 de diciembre de 2016

049 Cantigas de Santa María. Soissons


Abbaye Saint Jean des Vignes





Esta es cómo Santa María guió a los romeros que iban a su iglesia a Soissons y erraron de noche el camino. "Así como a los que van por el mar los guía la estrella, también a los suyos viene a guiarlos Santa María." Porque Ella nos va a demostrar cómo hemos de guardarnos del demonio y del mal obrar, y cómo por ello ganaremos su Reino, que no tiene par y que perdimos por doña Eva, que cayó en el error por su gran locura.
Y además, nos socorre aquí, en las grandes angustias, que de continuo pasamos, según bien sé y oí, porque he visto a muchos hombres y mujeres a quienes Ella acudió así, de noche y de día. Y, según he oído decir, una gran multitud de romeros pudieron salvarse, en una vasta montaña, en la que se habían extraviado, con extraña angustia, porque oscureció y perdieron el rumbo. Y, aparte de esto, tenían, en sus corazones, un miedo enorme, mortal, porque andaban ladrones, por allí, haciendo mucho mal; por ende hicieron todos sus oraciones, sin más, cada uno como sabía, y, llamando a la Madre de Dios, como es nuestra costumbre, para que diese al olvido las quejas contra sus pecados, pronto vieron una gran luz, y dijeron: "Ay, Señora, aún somos tus hijos." Y en aquella luz vieron entonces una mujer muy bella de cuerpo y de facciones, que les pareció como una doncella, pero no estaba sentada en una silla, sino que tenía en la mano un bordón que resplandecía. Y, cuando llegó la doncella, iluminó con su luz todas aquellas montañas; y, luego, llevó derechamente hacia Soissons a todas aquellas gentes y las guió por tierras desconocidas, a salvo, como quien podía hacerlo.