domingo, 14 de abril de 2019

201 Cantigas de Santa María






Una hermosa mujer noble prometió guardar su virginidad. El diablo la tentó a tener un amante, y ella vivió con su padrino y quedó embarazada de él. Cuando nació el bebé, ella lo mató. Se quedó embarazada por segunda vez y volvió a matar a su bebé recién nacido.
 Entonces ella hizo esto por tercera vez. Superada por la desesperación y odiándose a sí misma, intentó suicidarse.
Ella se apuñaló en el pecho, pero el cuchillo perdió su marca. Luego se tragó una araña, pero no era lo suficientemente grande o venenosa como para matarla. Se comió otra araña más grande y su cuerpo se hinchó tanto que estaba cerca de la muerte.
Mientras se moría, se arrepintió y le pidió a la Virgen que perdonara sus pecados. La Virgen se le apareció y le acarició el cuerpo, haciéndola más bella y en forma de lo que nunca había sido. La mujer entró en una orden y vivió virtuosamente a partir de ese momento.



sábado, 30 de marzo de 2019

199 Cantigas de Santa María


Castillo de Burguillo del Cerro ( Extremadura)





Había un peletero que vivía y trabajaba en el castillo de Burgillos del Cerro, en la frontera de Jerez de los Caballeros. Nunca observó las fiestas de la Virgen. En su fiesta en marzo (Anunciación), cuando estaba cosiendo las pieles, colocó su aguja en su boca.
Se lo tragó accidentalmente y se alojó en su garganta. No pudo ni quitarlo ni tragarlo, y su garganta se hinchó y su rostro se puso negro. Él mismo se había llevado a Terena y juró hacer una ofrenda a la Virgen. Fue colocado ante el altar y se durmió, llorando y gimiendo.
 Mientras dormía, la Virgen le hizo toser la aguja. Salió de su garganta envuelta en un trozo de carne. Todos alabaron a la Virgen.





lunes, 25 de marzo de 2019

¡ Qué pena !


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domingo, 24 de marzo de 2019

198 Cantigas de Santa María







Esta es cómo Santa María hizo hacer las paces, y que se perdonasen, unos hombres que querían matarse unos con otros, ante su iglesia de Terena. "Muchas veces revuelve el demonio a las gentes, por sus pecados, lo que no quiere Santa María cuando se encomiendan a Ella."
 De esto sucedió en Terena un milagro muy hermoso, que mostró Santa María y muy sabroso de oír, y cuando lo oyeren creo que por muy maravilloso lo tendrán, y que debe ser incluido entre los preciados. En aquel lugar se juntaron hombres en gran compañía, que luchaban y hacían gran fiesta, a fuero de España; pero el demonio, lleno de mal, metió entre ellos tal saña que todos se dispusieron, corriendo, armados, a matarse.
 Y a lidiar comenzaron, hiriéndose con desmesura, y duró lo más de la noche esta desventura, creyendo que se mataban; pero la noble Virgen pura no quiso que aquéllos, que eran romeros de Ella, muertos, ni aun llagados fuesen, en la lid, ante su casa, en medio de un llano, donde se pelearon, bien, desde que comenzara a atardecer, y cuando se creyera que estaban matándose, al fin y al cabo, hizo que todos quedasen amigos y muy pagados los unos y los otros.
 Y cuando andaban buscando los muertos para enterrarlos, y a a los otros mal llagados para mandar curarlos, no quiso Santa María que hallasen a ninguno; aunque muchos perpuntes y escudos hallaron golpeados.
 Ya que no hubo ninguno de ellos que recibiese herida, ni aun que le tocasen la carne, pues no lo quiso la muy cumplida Reina Santa María, ya que Ella nunca se olvida de valer a los que ama ni a los que son cuitados. Por ende, este milagro lo tuvieron por muy grande todos cuantos lo oyeron, y por ello grandes gracias dieron a Santa María, y después hicieron su fiesta y dieron allí ofrendas, unos de sus dineros, otros de sus ganados.




domingo, 17 de marzo de 2019

197 Cantigas de Santa María






Había un hombre rico en Cumbres cerca de Jerez de Badajoz. Tenía cosechas y manadas y un hijo a quien amaba profundamente.  Envió a su hijo a arrear el ganado, pero el joven fue capturado por el diablo varias veces al día, a veces hasta siete veces.
 Una vez que el diablo lo atacó tan poderosamente que lo estranguló y lo mató. Mientras sus familiares lo lloraban, su hermano les dijo que el hombre muerto había jurado peregrinar a Terena para pedir perdón por sus pecados.
Se ofreció como voluntario para ir en lugar del hombre muerto, y prometió que si la Virgen perdonaría a su hermano muerto, le daría diez cerdos. Al instante, el hombre muerto revivió. Al día siguiente, él y su hermano partieron juntos hacia Terena. Cuando llegaron hicieron su ofrenda y reportaron el milagro.







domingo, 24 de febrero de 2019

196 Cantigas de Santa María


                                                                 Bizancio ( Constantinopla)





Un sacerdote pagano decidió hacer un ídolo para servir como un oráculo.
Preparó unos moldes y los llenó de metal.
Pero cuando abrió uno de ellos, en lugar de encontrar un ídolo, descubrió una estatua de una mujer amamantando a su hijo.
Alarmado por esto, fue de templo en templo, preguntando si alguien reconocía la deidad representada por la estatua. Ninguno de los paganos podía ayudarlo.
El sacerdote pagano luego preguntó a los cristianos que identificaron la estatua como una imagen de la Virgen María. Lo llevaron a una iglesia y le mostraron otra estatua de ella que lo convenció de su reclamo.
El sacerdote pagano se convirtió al cristianismo, destruyó su templo y destruyó todos sus ídolos. Cuando murió su alma fue al Paraíso.





miércoles, 13 de febrero de 2019

195 Cantigas de Santa María






Un caballero se dirigía a un torneo cuando vio a una hermosa joven en un jardín. Él estaba consumido por la lujuria por ella y se ofreció a cuidarla si su padre lo dejaba dormir con ella.
El padre de la niña, que era pobre, hizo algo deshonroso: se la entregó al caballero. Cuando el caballero la llevó a su alojamiento, la pobre niña comenzó a llorar.
Ella le dijo que su nombre era María y que siempre había observado los sábados por la noche y había vigilado en honor a la Virgen. Cuando el caballero se dio cuenta de que ella era tan religiosa, él lamentó sus acciones. Ordenó que la llevaran a la abadía de San Clemente en Toulouse y la encomendó a la abadesa.
 El caballero luego se dirigió a un torneo. Fue asesinado violentamente. Lo enterraron en un campo. La niña en el convento sospechó que su vida estaba en peligro y se preocupó. La Virgen se le apareció y le dijo que ahora estaba en paz.
Ella le ordenó que le dijera a la abadesa que fuera al lugar donde había matado al caballero. Ella le dijo que lo reconocería porque una rosa roja florecería en ese lugar. La chica hizo lo que se le indicó, pero la abadesa arrogante la rechazó y rechazó su sugerencia. Luego, la Virgen se apareció de nuevo a la niña y le dijo que regresara con la abadesa.
Ella le dijo que la niña debía informarle de algunos de los pecados graves que había cometido. Después de escuchar a la niña, la abadesa se puso en marcha inmediatamente para encontrar el caballo del caballero. cuerpo. Lo desenterraron y, a pesar de las prohibiciones, lo sacaron de ese lugar y lo enterraron como merecía.
Desde ese momento, la niña vivió mucho más feliz que antes, cuando la desagradable abadesa la había maltratado


lunes, 4 de febrero de 2019

194 Cantigas de Santa María






Cómo Santa María salvó de la muerte a un juglar que pronunció su nombre (que lo querían matar y querían robarle lo que traía).
 "Así como el nombre de la Virgen es hermoso a los buenos, así es fuerte y muy de temer contra los malos." De esto sucedió un milagro, en tierra de Cataluña, de un juglar que cantaba bien, apuesto y desenvuelto; y andando por las cortes, haciendo bien su oficio, fue a parar a casa de un caballero codicioso que le dio aquella noche cuanto había menester.
 Pero tanta envidia le creció a aquel villano avaricioso de la cabalgadura y delos paños que aquel juglar traía, que mandó a uno de sus hombres, malo y muy soberbio, que lo asaltase en el camino, con otro de su banda, en un lugar descubierto, dentro de una montaña.
 Y esto hizo él de grado, porque lo tenía por costumbre, que, en hacer malos hechos, no era tardo; y llevó consigo a su compañero, de su misma calaña.
 El juglar se despidió, por la mañana, del caballero, y desde que estuvo en camino y vieron que iba solo, aquellos dos lo prendieron en un lugar muy quebrado, y después lo llevaron muy lejos de aquel camino, y no le dejaron nada de lo que traía consigo; y, luego, entre sí se pusieron de acuerdo para degollarlo; pero no lo sufrieron la Virgen ni su Hijo glorioso.
 Estando en la porfía de cuál había de ser el que lo matase, echaron suertes, entre ellos, para el primero comenzar; pero no quiso Santa María que tal hecho se rematase, porque él dijo, a grandes voces: "Madre del Rey piadoso, váleme, que no me maten, defiéndeme sin demora."
 Ellos, cuando esto oyeron, se echaron atrás, y perdieron el sentido, que entonces ni hablar pudieron. Y el juglar que había perdido cuanto allí trajera, cuando vio que así estaban, mirándose el uno al otro y que no se hablaban, recogió lo suyo y se fue, y ellos se quedaban con un pavor de muerte.
 Hecho tan maravilloso como éste nadie oyó hablar de él, que sólo por nombrar el nombre de la Virgen, en nada hubo de resentirse el hombre en su cuerpo; pero, antes, el profeta lo había dicho que como legión en batalla así ponía su nombre espanto.
 El juglar siguió su camino, dando grandes loores a la Virgen gloriosa, socorro de pecadores; y cuantos esto oyeron, grandes y pequeños, tuvieron este milagro por noble y piadoso.