lunes, 18 de junio de 2018

161 Cantigas de Santa María




Un hombre de Morella hacía frecuentes peregrinajes al santuario de la Virgen en Salas. Siempre llevaba consigo una imagen de la Virgen para protegerlo de cualquier daño.
 El único activo del hombre era un viñedo, que atendía con la ayuda de su esposa. Un día de agosto, se levantó una tormenta y el hombre oró a la Virgen para que perdonara su viña.
 Mientras oraba, colocó la imagen de la Virgen en medio de las vides. El granizo golpeó los viñedos vecinos, pero el suyo no sufrió daños.
Incluso los zarcillos de las enredaderas que corrían desde su propiedad a los alrededores quedaron intactos. La Virgen escuchó las oraciones del hombre que hizo muchas peregrinaciones a su santuario en Salas.



domingo, 10 de junio de 2018

Meu sidi Ibrahim. Jarcha 23




Una jarcha —del árabe: خرجة (jarŷa), es decir, salida o final— es una breve composición lírica que cerraba los poemas en árabe llamados moaxajas, escritos por poetas andalusíes árabes o hebreos en la Hispania musulmana.1​ La jarcha generalmente se escribía en árabe coloquial, pero en algunos casos se escribía en lengua romance (mozárabe), aunque no hay acuerdo sobre el número de jarchas de este segundo tipo.
Se trata de una composición de carácter amoroso a la que se ha buscado una relación con la lírica primitiva hispánica de origen popular, como las Cantigas de amigo y los Villancicos.2
La jarcha más antigua parece ser de mediados del siglo XI y la más moderna de la primera mitad del XIV. Frecuentes sobre todo entre finales del siglo XI y principios del XII,3​ la mayoría de las jarchas están compuestas en dialecto hispanoárabe coloquial, pero una pequeña parte lo está en la lengua romance que utilizaban los andalusíes; como consecuencia de ello, constituyen los ejemplos más antiguos que se conocen de poesía en lengua romance.
Fueron escritas por poetas cultos árabes y judíos, que pudieron tomar como modelo la lírica románica tradicional, bien recogiéndolas del folclore popular, bien adaptándolas a sus necesidades métricas (pues debían integrarse en la moaxaja), o bien componiéndolas de nueva creación, a partir de moldes tradicionales.

Muwaschaha: Muhammad ibn Ubada al-Malaqi (s. XI) Poema de amor.

1 Señor mío Ibrahim
2 oh nombre dulce;
3 vente a mí
4 de noche.
5 Si no -si no quieres-,
6 iréme a ti:
7 dime en dónde
8 encontrarte.


martes, 5 de junio de 2018

Los bilbilicos. Sefardí.


                                      En la música y el canto de Ethel Afamado
                                         PARA ESCUCHAR, 
                               CLIQUEAR EN LA IMAGEN.


Ya que nos encontramos en pleno del mes de mayo del calendario gregoriano, nada mejor que aprovechar la ocasión para escuchar este bellísimo romance musicado.


La rosa enflorece es el nombre de una cantiga de amor proveniente de la (en tiempos anteriores a la Shoá) floreciente comunidad sefardí de la isla de Rodas.


Es conocida también con el nombre de Los bilbilicos (los ruiseñores), las aves cantoras a las que se cita en sus versos. Como curiosidad etimológica, bilbilico proviene del turco bülbül , vocablo que como en tantos otros casos, pasó a formar parte del léxico sefardí durante el largo exilio en territorio otomano.

El romance aparece musicalizado utilizando otra influencia, en este caso anterior a la expulsión de los judíos, el denominado tetracordo hispano-árabe, que pasa de la música árabe a la hebrea durante el rico periodo de convivencia multicultural del medievo peninsular.

Los versos plasman un apasionado canto de amor y ausencia en un amanecer de primavera.

Aquí os dejo la letra, o mejor dicho, una de ellas. Al tratarse de un romance de transmisión oral, existen diversas versiones, aunque las tres primeras estrofas no suelen cambiar sustancialmente:







sábado, 2 de junio de 2018

159 Cantigas de Santa María







Esta es de cómo Santa María hizo descubrir una tajada de carne que habían hurtado a unos romeros que iban a Rocamador.
"No sufre Santa María que sean perdedores los que tienen deseo de hacer sus romerías." Y, de esto, oíd un milagro del que quiero hablaros, que mostró Santa María, como he oído contar a unos romeros que fueron a orar a Rocamador, como muy buenos cristianos, sencillamente y con humildad.
Y cuando entraron en el burgo, se fueron a buscar posada, y mandaron comprar carne, y pan, y vino, para su comida; entretanto, se fueron a rogar a la Virgen que a su Hijo rogase, en sus piadosos ruegos, por ellos y no tuviese en cuenta cómo habían errado, sino que alcanzasen perdón por cuanto hubieran pecado.
 Y, cuando lo hicieron, volvieron, y no de vagar, a donde tenían su comida, de la que estaban ansiosos. Y mandaron poner nueve tajadas -así Dios me ampare- en la olla, tantas como ellos eran; pero, cuando fueron a sacarlas, hallaron una de menos, que la criada les había hurtado, y por ello estaban muy quejosos.
Y buscaron por toda la casa, para poder hallarla, llamando a Santa María, que se la quisiese mostrar, y oyeron en un arca a la tajada que daba golpes, y allá se fueron corriendo, que no se fueron lentamente, e hicieron luego abrir el arca y mirar dentro, y vieron a la tajada saltar, de acá para allá, y salieron a la calle a llamar a muchas gentes que vieron aquel milagro, que fue de los maravillosos que la Virgen gloriosa había hecho en aquel lugar.
 Después, cogieron la tajada y se fueron a colgarla de un cordón de seda ante su altar, loando a Santa María que hace milagros hermosos.




viernes, 25 de mayo de 2018

158 Cantigas de Santa María





Un caballero fue capturado, atado en cadenas y retenido en la cárcel por rescate. El señor del caballero no pudo redimirlo, por lo que el caballero oró a la Virgen para que lo liberara. La Virgen se le apareció al caballero y rompió sus ataduras. Ella lo sacó de la prisión y nadie lo obstruyó, aunque muchas personas lo vieron irse. La Virgen le dijo al caballero que fuera a Rocamadour, lo cual hizo, aunque sus captores lo persiguieron. El caballero colgó las cadenas en Rocamadour y les dijo a los monjes del milagro.



jueves, 17 de mayo de 2018

157 Cantigas de Santa María





Algunos peregrinos se alojaron en una posada. Mientras estaban ausentes, la casera robó algo de comida de sus provisiones e hizo buñuelos. Trató de comerse un buñuelo, pero su cuchillo le perforó la mandíbula.
 Los doctores no pudieron extraer el cuchillo. Cuando la mujer fue a Rocamadour y confesó el robo, un sacerdote pudo quitarlo. Las noticias del milagro se extendieron y todas dieron gracias a la Virgen.




jueves, 10 de mayo de 2018

156 Cantigas de Santa María






Un sacerdote siempre cantaba las alabanzas de la Virgen. Los herejes lo agarraron y le cortaron la lengua para que ya no pudiera componer canciones de elogio para ella.
 Estaba muy triste porque no podía cantar, especialmente cuando escuchaba canciones que cantaba con alegría antes.
 Un día vino a Cluny y escuchó las vísperas de la Virgen siendo cantada. Anhelaba unirse a los monjes e intentó cantar.
 La Virgen hizo que su lengua volviera a crecer. Muchas personas presenciaron el milagro y el sacerdote se unió a los monjes de Cluny.