jueves, 17 de mayo de 2018

157 Cantigas de Santa María





Algunos peregrinos se alojaron en una posada. Mientras estaban ausentes, la casera robó algo de comida de sus provisiones e hizo buñuelos. Trató de comerse un buñuelo, pero su cuchillo le perforó la mandíbula.
 Los doctores no pudieron extraer el cuchillo. Cuando la mujer fue a Rocamadour y confesó el robo, un sacerdote pudo quitarlo. Las noticias del milagro se extendieron y todas dieron gracias a la Virgen.




jueves, 10 de mayo de 2018

156 Cantigas de Santa María






Un sacerdote siempre cantaba las alabanzas de la Virgen. Los herejes lo agarraron y le cortaron la lengua para que ya no pudiera componer canciones de elogio para ella.
 Estaba muy triste porque no podía cantar, especialmente cuando escuchaba canciones que cantaba con alegría antes.
 Un día vino a Cluny y escuchó las vísperas de la Virgen siendo cantada. Anhelaba unirse a los monjes e intentó cantar.
 La Virgen hizo que su lengua volviera a crecer. Muchas personas presenciaron el milagro y el sacerdote se unió a los monjes de Cluny.




sábado, 5 de mayo de 2018

Se vistió la reina Esther






La hermosa Ester

Tragicomedia famosa
Lope de Vega
La hermosura, entendimiento y virtud excelentísima de la hermosa, entendida y virtuosa Ester, de quien dicen las sagradas letras que era en extremo hermosa, de increíble belleza y graciosa y amable en los ojos de todos, ¡a quién se debía más justamente que a V. m., si de sus virtudes, hermosura y gracia se puede decir lo mismo! No me atreviera con rudo ingenio al milagroso de que ha dotado el cielo ese peregrino sujeto, si no fuera el de esta Historia sacado de tan sagrado archivo: no puede mi ignorancia deslustrarse. Las obligaciones al Sr. D. Francisco Duarte, que pasó a mejor vida, siendo Presidente de la Contratación de esa ciudad insigne, y el amor que siempre tuve al Sr. D. Martín Duarte Ceron, su hermano, digna prenda de tales méritos, bien pudieran por sí mismas obligarme, sin que se las añadiera lo que reconozco a la estimación que de mí hace el Sr. D. Jerónimo de Villanueva; a quien si la antigüedad conociera, celebrara mejor por Apolo y Diana, por Sol y Luna, que a los dos hermanos hijos de Latona, por quien la dieron el honor en Licia, que escribe el dulce Ovidio en los Methamorphoseos de su libro sexto.

LA HERMOSA ESTHER

PERSONAS DEL PRIMER ACTO
 

 
BASSÁN.MORALES.
EGEO.VICENTE.
TARES.PORRES.
MARSANES.CARRILLO.
ADAMATA.FUENTES.
SETAR,   soldado.
EL REY ASUERO.SÁNCHEZ CARRILLO.
UN CAPITÁN.CONYSAC.
Guardas.
CAJA DE UN VANDO.
MARDOQUEO.TOLEDO.
LA REINA VASTÍ.
ESTER.S.ª POLONIA.
SELVAGIO,   labrador.VICENTE.
SIRENA,   labradora.LARA.
MÚSICA.VILLAVERDE.
AMÁN.ROSALES.
 
BASSÁN y EGEO.

viernes, 4 de mayo de 2018

155 Cantigas de Santa María




Un caballero en Alejandría era un malvado ladrón. Sin embargo, cuando envejeció, reconoció sus pecados y fue a un hombre santo para confesarlos.
 El hombre santo le dijo que fuera en peregrinación al extranjero, pero el caballero se negó. Luego sugirió el ayuno, pero el caballero también se opuso a eso.
Cuando el hombre santo le dijo que diera limosna, el caballero respondió que no tenía nada para dar. El ermitaño le pidió que fuera a buscarle una jarra de agua.
Dijo que si el caballero hacía esto, obtendría el perdón por sus pecados. El caballero se fue a buscar el agua de un manantial, pero cuando trató de llenar la jarra, no pudo atrapar una gota.
 Luego fue a un río cercano, pero el agua se fue. Durante dos años no pudo conseguir agua, ni siquiera un sorbo para beber. Pensó que Dios nunca podría perdonar sus pecados, pero que podría obtenerlo a través de la Virgen si él le servía.
Le rezó a la Virgen y le pidió que le permitiera llenar su jarra. Mientras decía esto, lloró y dos lágrimas aterrizaron en él y lo llenaron de inmediato. El caballero se llenó de alegría. Fue hacia el ermitaño y le contó cómo la Virgen había llenado toda la jarra con dos lágrimas. Cuando el ermitaño vio el milagro, elogió a la Virgen.



domingo, 29 de abril de 2018

sábado, 28 de abril de 2018

154 Cantigas de Santa María







Esta es cómo un tahúr tiró, con una ballesta, contra el cielo, con saña, porque había perdido, creyendo que heriría a Dios o a Santa María.
 "Tan grande unión tiene la Virgen con Dios, su Hijo, que para que no dudemos, a veces nos lo demuestra."
 De esto mostró un milagro grande, fuerte y hermoso, la Virgen Santa María, contra un astroso tahúr, que, porque perdía mucho, estaba irritado contra Dios, y, con la ayuda del demonio, cayó en la desesperación.
 Esto fue en Cataluña, donde él jugaba un día a los dados, ante una iglesia de la Virgen Santa María, y, porque iba perdiendo, le creció tal felonía que de Dios y de su Madre creyó tomar venganza.
 Y se levantó corriendo y fue a coger, muy luego, una ballesta, que andaba allí vendiendo un soldado de los que hacen correrías, con su cinto y con su carcaj, todo lleno de saetas, a lo que aprendo; y luego por ello le vino malandanza. Pues, cuando armó la saeta, dijo:
 "De esta vez, o a Dios o a su Madre daré una gran saetada." Y, cuando tal dijo, tiró la saeta contra el cielo, que tardó mucho en caer; y él, entretanto, se puso, como antes, a jugar a los dados, con otro compañero suyo.
 Entonces bajó la saeta e hirió en el tablero, toda cubierta de sangre, y creed, sin dudarlo, que el tablero quedó ensangrentado, y cuantos allí estaban viendo el juego se espantaban grandemente, porque veían la sangre fresca y caliente, y creían que alguno de ellos había sido herido con espada o con lanza.
 Pero después que entendieron que no era así y que la sangre la había traído del cielo la saeta, se acordaron de las palabras que antes había dicho el tahúr, y tuvieron gran espanto.
 Más el tahúr, sin tardanza, hizo una gran penitencia y entró en una recia orden religiosa, fiando en Santa María, que conforta a los pecadores. Y así pasó su vida, y cuando vino la muerte, tuvo, gracias a la Madre de Dios, salvación y perdón.



viernes, 20 de abril de 2018

Historietas de la infancia





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153CSM






Una mujer de Gascuña despreció el santuario de Rocamadour y se negó a peregrinar.
 Su criada la animó a ir y le pidió que fuera ella misma.
 La mujer insultó a la criada y le dijo que no iría a Rocamadour a menos que su silla la llevara allí.
 La mujer fue transportada milagrosamente al santuario donde su silla aterrizó ante el altar de la Virgen. La mujer reconoció el milagro y se arrepintió.
 La silla fue liberada de la mujer, y se mantuvo en el santuario donde los peregrinos vinieron a verla.