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martes, 5 de noviembre de 2019

martes, 22 de octubre de 2019

viernes, 23 de agosto de 2019

Por ser tierra y por ser sombra




                                                         C+ left mouse

domingo, 4 de marzo de 2018

Con ese amigo






Cuando puedo conversar con un amigo 
sentados a la mesa sin horario, 
entre los dos el mate repetido 
y el cenicero soportando agravios, 
en su oreja redonda, sin oido 
por culpa del tabaco o por ser sabio 
cuando puedo conversar con un amigo 
siento que el corazón canta en mis labios... 

Todo se mezcla, la sonrisa, el humo, 
la luz en la ventana y el sonido 
de algún gorrión que canta por el patio, 
un tren que pasa, palomas y niños, 
todo se mezcla, nada está vacío, 
porque puedo conversar con un amigo... 

Suele venir a veces, no lo invito; 
invitar un amigo es como echarlo; 
el viene cuando quiere y cuando llega 
el calor de mi hogar corre a abrazarlo, 
pero mi amigo sabe que mi casa 
es digna de respeto al cobijarlo, 
por eso a veces llora cuando lloro, 
pero no ríe así nomás por algo 
que a mí me cause gracia o que yo diga 
solo por conformar mi ego de humano; 
sabe que la obsecuencia causa intriga 
y en la amistad no encaja lo profano. 
Cuando puedo conversar con ese amigo 
siento que cabe el sol en una mano... 


jueves, 7 de diciembre de 2017

La pieza de mi amigo





A mi amigo Cacho con todo
 el respeto y el cariño que le tengo.


La pieza de mi amigo, la pieza de mi amigo
me sacudió la cara con un chirlo de frío
que rodó por la mesa y se quedó conmigo
para dejarme solo en un siglo vacío
con palabras de nada que doblan si yo sigo
y que siguen derecho si yo busco un desvío.
La pieza de mi amigo
me pegó en la cabeza con su pared de pino
me retorció la frente desde atrás del olvido
y desde una rendija me empapó de viento,
con perfumes muy alto y goteras de trino
como un jardín de nubes y de sol florecido.
Una cama muy grande
para el siempre nacido hijo de aquellos tiempo
cuando el mundo era niño
y una cama chiquita con los flejes vacío
donde duermen sus huesos con temblor de cariño

Una dicha redonda apretada de hastío
como una frase humilde que se escapa de un libro
vuela en pos de una boca que la arranque del frío
para nacer de a poco aunque ya haya nacido.
La pieza de mi amigo
tiene un cordel de hilo donde cuelga un traje,
un gavan y un suspiro, una paloma blanca con el cuello raído
y algún remiendo flojo que transmita el retiro.

Un escritorio nuevo que cambió por trabajo,
una remington negra que le prestó un amigo
un verso enamorado para una flor de gajo
que muestra en una foto por debajo de un vidrio
La pieza de mi amigo es del color del tiempo,
media gris, media verde o tal vez transparente
cada cosa es un pájaro con el nido cambiado
se resigna quedarse y vuela de repente.

Tiene gusto a cebolla la pieza de mi amigo
que viene desde el fondo de una olla de aluminio
son perfumes muy alto porque son sacrificios
con goteras de trino y temblor de cariño.

Hay un sobre cerrado en la mitad del vicio
sin destino de ida, ni destino de vuelta
una carilla en blanco sin miedo al desperdicio
y una paloma blanca raída pero suelta.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Piolín y mojarra. José Larralde




¿Quién conoce la invisible vara
con la que se mide la distancia
que atraviesa la nostalgia a través de los años ?
¿Cuál es el tiempo exacto
de la vida que fue sometida a la razón de los sueños,
cuando los sueños eran blancos como la espuma del arroyo ?

Hay tiempos que se fueron antes de llegar,
como el agua que se evapora y sube al viento
para mirar de arriba a la laguna y volver a ser lluvia en otra parte,
transformándose en arroyo nuevamente,
sin llegar a ser jamás habitante perpetuo
de ese espejo horizontal, quebrajeado de saltos y cascadas,
donde el remanso absorbe al sol sin edad de adultez.
Porque al remanso el sol baja como es, inmenso,
pero se baña pequeño…tan pequeño como mi asombro,
Porque mi asombro…mi asombro siempre fue pequeño.

Todo era factible cuando niño,
Nada era extraño a mi pupila,
Mi ignorancia terminaba justo en el instante en que volaba un ave.
Y mi padre me decía que el hombre también vuela, y mas alto que las aves.
Bastaba con miralas y asi cuando se perdían en el cielo
Seguirlas con la idea, agitar la memoria de ser libres
y terminar parado donde estaba pero haber volado.
Asi era mi padre, un ave, un ave simple, una torcaza.
Manso en ocasiones pero con ojos de águila para medir mi paso.

Hay un viejo camino de hace un siglo
huelleado de carretas y troperos,
Paso obligado de todo caminante.
Le llamaban el camino de los chilenos porque
Dicen que por ese camino se cortaba la pampa hacia los Andes.
Por esa misma huella, en una orilla, la recorrió un hilo de teléfono.
De ahi su nombre actual, y aunque hace muy poco tiempo
sacaron postes y todo el cablerío se sigue llamando para la gente del lugar
“el camino del hilo”…a ese camino lo cruza el sauce corto,
un arroyo tranquilo y solitario…el supo ser amigo de los hombres
cuando la pesca no era por deporte, y era cuestión de
alzar lo que saliera, bagres, dientudos, anguilas…
y a veces con mucha suerte alguna nutria.
Mientras se dejaba el anguillero salir a peludear o hacer lazitos
Con piolín y palito…por si caía alguna liebre medio zonza
Yo recuerdo las noche con fueguito
Alimentado a cardo y leña de vaca, al reparo de la barranca
Eso…si no venía muy crecido, porque sino había que hacer nido
Entre las pajas bravas y a veces las heladas eran fuertes y uno
Se calentaba zapateando y dándole tupido a la yerbiada.

Esto, que parece un simple recuerdo, o una tristeza, o una nostalgia,
Es todo lo contrario, es mi gran recuerdo porque gracias a el
Puedo ser niño cuando quiero con toda la vejez que llevo encima
No es una nostalgia porque está en flor y me perfuma el alma,
Aunque nunca supe donde la tengo, y no es una tristeza,
Porque tristeza sería haberla olvidado y tener en el corazón
Un espacio en blanco y en mi boca una frase ausente…
Y si…es mi alegría, porque siento la vida que me duele
Porque rezo tranquilo sin bochorno, porque estoy parado
En el espacio que me toca vivir del universo
Algún dia mediré mis soledades, por medirlas nomas
Solo…por eso

Arroyito del sauce que pasa, 
como una torcaza de gris y de azul
Arroyito que va a la laguna,
 llevando una luna de cristal y tul.
Arroyito del sauce que fuiste aventura de humilde niñez
En el agua que lleva tu cauce hoy charlé con mi viejo otra vez
Arroyito, piolín y mojarra, donde está tu remanso de ayer?
Como el agua que lleva tu cauce, soy torcaza que no ha de volver

Cuanto sol que gasté en mi locura
 por medir la anchura de tu soledad
Arroyito del sauce algún dia 
mediré la mia por gusto nomas,
Arroyito del sauce que fuiste aventura de humilde niñez
En el agua que hoy lleva tu cauce, hoy charlé con mi viejo otra vez
Arroyito piolín y mojarra, donde está tu remanso de ayer?
Como el agua que hoy lleva tu cauce soy torcaza que no ha de volver.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Pa Don Linares Cardozo. José Larralde



PA´ DON LINARES - Milonga
Letra y música: José Larralde
Vaya este verso paisano
Pa´Don Linares Cardozo
Dueño de un canto precioso
Y pa´su suerte enterriano
Y el abrazo verdadero
De este humilde servidor,
Y el rispeto y el calor
De este mi pago pampero.
Quiero que sepa aparcero
Todo lo mucho que encierra
Mi cariño por su tierra
Sus ríos y sus esteros.
Su orgullo Felicianero
Y La Paz de sus amores,
En donde no hay desertores
Cuando hay que jugarse entero.
Vaya este canto sincero
Del Paraná al Uruguay,
De Chajarí a Gualeguay,
Diamante , Estacas, Caseros
Y en el recuerdo me esmero
Cuando nombro a Villaguay,
¡Si habré caminao por ahí
Encarnando el "taruchero"!
Perdóneme si me paso
Un tanto en las alabancias
Pero sé de las fragancias
Del Tala y Basavilbaso,
Si he dormido a cielo raso
Y he conversao con mi Dios,
Allá en el Guayquiraró
A las orillitas del Paso
Por eso llevo un pedazo
De su pago aquí en el pecho.
Pago entrerriano y derecho
Que no sabe de fracasos.
Pago argentino y machazo
Te saluda este cantor
Pa, tu gente lo mejor.
Pa´Don Linares mi abrazo.
Y esta milonga de paso,
Cortito pero afirmao
Es una flor que he regao
Pa´obsequiarle en este caso.

viernes, 30 de junio de 2017

Por dentro de la vida





Se fue, se fue sin decir palabra.
Pa' que andar palabreriando.
Si naides le da razón
a la opinión de un paisano.
Que le importa a los demás
lo que uno viene pensando.

Se fue sin decir palabra,
porque ya estaba cansado
de andar pasando la vida
sin tener un poco de algo,
no más aunque fuese un tanto
pa' no andar zapateriando.

Porque al final
todos copan,
Pero banca el pobre diablo.
Y como es a cuero limpio
las lonjas parecen trapo.
Naides mezquina salmuera
cuando es de otro lomo el tajo.

Se fue, se fue sin decir palabra,
no es cuestión de andar llorando.
Las lagrimas son muy de uno
como pa' andarlas mostrando,
pues no hay manera de ser
más pobre, ni desgraciado,
que cuando uno muestra un llanto
pa' que sepan que ha llorao.
Y dentra la compasión
a ganarse por lo blando.


Que no es de hombre de verdad
vivir de honor emprestado,
cuando se ha cambiado el propio
por un hueso y sin un asco.

Se fue, se fue sin decir palabra,
podrido de perros flacos
que ladran pa' no aburrirse
a los volidos de un pájaro.
Harto de ver tanta sombra
en la esperanza de otro año,
que se va de dentro de uno
rumbiando pa' el desengaño.

Ya no quiere pionar más,
porque se le ha muerto el ánimo,
y en las grietas de los dedos
le han dentrao a crecer cardos.

Se fue, se fue sin decir palabra,
pa' que andar palabreriando.

Porque al final todos copan
pero banca el pobre diablo,
y como es a cuero limpio
las lonjas parecen trapos.
Naides mezquina salmuera
cuando es de otro lomo el tajo.

miércoles, 28 de junio de 2017

Si me vieras por dentro



Si me vieras por dentro,
si me vieras por dentro seguro hallarías el porqué que yo no encuentro,
ese porqué que me empuja y mantiene mis raíces frescas,
aunque mi cerebro piense que están secas como el pétalo de mi sonrisa,
y sin el rocío que humedece y da frescor y brillo a las hojas
de mis ojos internos,
mi tallo partido desde hace siglos, desde ayer,
desde este mismo momento, desde siempre,
desde que la cabellera del sol rozó mi ojos,
desde que la negrura de la noche cayó vencida
por la luz de estos ojos de luz,
desde la naturaleza de mis días.
Mi niña juventud, mi vejez niña, mi vieja niñez,
mi querido horizonte, mi querida meta que siempre llega y nunca la alcanzo.
Incertidumbre o duda?... no, no puedo ser eso,
porque aunque mi existencia sea un accidente tengo razón de ser,
el hecho de haber nacido encierra una verdad,
yo mismo... yo mismo soy sabia de un tronco partido
que no cicatriza porque transmite desde hace siglos,
desde ayer, desde este mismo momento, desde siempre.
Ah, si me vieras por dentro,
estoy seguro que hallarías el porque,
Si me vieras por dentro... el porqué.
Pero no puede ser, porque vos sos también una verdad
desde el corazón de tu médula
hasta la calcinada ceniza de tus huesos de siempre,
de tu vida de siempre, de tu muerte de nunca,
por eso no podrás, porque sos verdad tuya,
porque en tu verdad no cabe mi verdad,
porque en tu corazón cabe mi corazón como alimento a tu amor... para tu amor,
En cambio la verdad no se alimenta con verdad ajena
porque no acaba, porque es siempre, y siempre soy yo,
y vos sos nunca, y tu nunca es mi siempre y tu siempre es mi nunca,
y así marchamos juntos por un camino de préstamos de verdades mentidas 
y corazones devorados por amor sin retorno...
Y sin embargo, y sin embargo yo soy tu verdad y vos la mía.
Sigo creyendo en mi Dios.

lunes, 9 de mayo de 2016

Por ser un solo





Un día me largué por el camino 
como una arena más que lleva el viento .
 Me eché a la huella y espere su aliento
 sin mucho apuro ni mayor destino ,
 ¿ quien puede predecir si es desatino 
transformar en distancia el elemento ?

 Uno echa por la espalda la nostalgia 
porque lleva en el pecho la esperanza ,
tal vez no duela tanto saber poco  . . .
 todo se aprende. . .pero nunca alcanza .
Lo peor transita el mundo de la idea ,
poner en quien y cuando la confianza .

Si se da el corazón, ¿qué es lo que queda 
para poder seguir pagando en adelante ?
el aliento que cuesta y que se paga 
como se paga todo a cada instante ,
 lo hecho en el pasado y lo que haga
 será un saldo a pagar extravagante .

Soy solo un hombre y por eso basta ,
 que ensaye una razón a descubierto 
parar ver naufragar en propio puerto ,
 mi barca y mi bandera en la subasta ,
que animaran lo mismo de mi casta 
 por todas las razones de mi acierto .

Soy solo un hombre y casi el propietario
 de ser un solo y contrario a todo .
No acepto jerarquía en el modo 
 de conseguir le cielo o el calvario ,
cuento las negras cuentas del rosario 
y van hacia la cruz codo con codo .

Por eso, querer mojar el río
 con el agua del aliento de un pez es imposible ,
 pero existe en lo absurdo lo factible ,
 como apagar la vida en una fragua.
 No cubre al seno la sutil enagua 
cuando la mente horada lo invisible .

 Un día me largué por el camino
 como una arena mas que lleva el viento ,
me eché a la huella y espere su aliento ,
 sin mucho apuro ni mayor destino ,
¿quién puede predecir si es desatino 
transformar en distancia el elemento ?

domingo, 4 de octubre de 2015

Vieja mirada mía



Vieja mirada mía,
de trigos pesados de medio día,
de tierrales que bailan
por las lomitas
y bajan al arroyo a descansar
al fresco de los viejos berrales,
debajo de aquel puente
de la antigua aventura...
todo es antiguo,
o más que eso: es viejo,
tan viejo como el último sol
de mi primer suspiro,
tan viejo como la abundancia
y el hambre.

Quién me enseñó a no tocar
la fruta del vecino,
quién le enseñó
a él a enseñarme a mi.

Quién me enseñó
a sembrar mi propia fruta,
me acuerdo que me enseñaron
a no tocar la fruta del vecino...
es más fácil enseñar a enseñar,
que enseñar a aprender,
o a lo mejor, es menos riesgoso.

Vieja mirada mía,
de trigos pesados de medio día,
cuando llegan a vos
los vientos del camino
te enancasa el volar
de un yuyo seco,
y trepás los milagrosos secos
de las nubes quebradas por los truenos,
para ponerle luz a los relámpagos,
aquella luz que te enseñó el silencio...

Vieja mirada mía,
la de las orillitas de los sueños,
volveme cada tanto
a la soledad de la simpleza,
a la rama quebrada,
al pájaro indiferente cuando paso,
volveme cada tanto
a los barriales limpios,
al adobe,
a las mañanas blancas,
a los molinos
de las sedes largas,
al incoloro espacio
de las lágrimas,
al perdón casi hereje
que reencuentro
cuando miro a Dios...
hacer el alba.

Vieja mirada mía...
... de trigos pesados de medio día.


El silencio , hijo de  la  palabra

Las vocaciones son misteriosas: ¿por qué aquel dibuja incansablemente en su cuaderno escolar, el otro hace barquitos o aviones de papel, el de más allá construye canales y túneles en el jardín o ciudades de arena en la playa, el otro forma equipos de futbolistas y capitanea bandas de exploradores, o se encierra solo a resolver interminables rompecabezas? Nadie lo sabe a ciencia cierta. Lo que sabemos es que esas inclinaciones y aficiones se convierten, con los, años, en oficios, profesiones y destinos. El misterio de la vocación poética no es menos sino más enigmático. Comienza con un amor inusitado por las palabras, por su color, su sonido, su brillo y el abanico de significaciones que muestran cuando, al decirlas, pensamos en ellas y en lo que decimos. Este amor no tarda en convertirse en fascinación por el reverso del lenguaje, el silencio. Cada palabra, al mismo tiempo, dice y calla algo. Saberlo es lo que distingue al poeta de los filólogos y los gramáticos, de los oradores y los que practican las artes sutiles de la conversación. A diferencia de esos maestros del lenguaje, al poeta lo conocemos tanto por sus palabras como por sus silencios. Desde el principio el poeta sabe, obscuramente, que el silencio es inseparable de la palabra, es su tumba y su matriz, la letra que lo entierra y la tierra donde germina. Los hombres somos hijos de la palabra, ella es nuestra creación; también es nuestra creadora, sin ella no seríamos hombres. A su vez la palabra es hija del silencio: nace de sus profundidades, aparece por un instante y regresa a sus abismos.
Mi experiencia personal y, me atrevo a pensarlo, la de todos los poetas, confirma el doble sentimiento que me ata, desde mi adolescencia, al idioma que hablo. Mis años de peregrinación y vagabundeo por las selvas de la palabra son inseparables de mis travesías por los arenales del silencio. Las semillas de las palabras caen en la tierra del silencio y la cubren con una vegetación a veces delirante y otras geométrica. Mi amor por la palabra comenzó cuando oí hablar a mi abuelo y cantar a mi madre, pero también cuando los oí callar y quise descifrar o, más exactamente, deletrear su silencio. Las dos experiencias forman el nudo de que está hecha la convivencia humana: el decir y el escuchar. Por esto, el amor a nuestra lengua, que es palabra y es silencio, se confunde con el amor a nuestra gente, a nuestros muertos, los silenciosos y a nuestros hijos que aprenden a hablar. Todas las sociedades humanas comienzan y terminan con el intercambio verbal, con el decir y el escuchar. La vida de cada hombre es un largo y doble aprendizaje: saber decir y saber oír. El uno implica al otro: para saber decir hay que aprender a escuchar. Empezamos escuchando a la gente que nos rodea y así comenzamos a hablar con ellos y con nosotros mismos. Pronto, el círculo se ensancha y abarca no sólo a los vivos, sino a los muertos. Este aprendizaje insensiblemente nos inserta en una historia: somos los descendientes no sólo de una familia sino de un grupo, una tribu y una nación. A su vez, el pasado nos proyecta en el futuro. Somos los padres y los abuelos de otras generaciones que, a través de nosotros, aprenderán el arte de la convivencia humana: saber decir y saber escuchar. El lenguaje nos da el sentimiento y la conciencia de pertenecer a una comunidad. El espacio se ensancha y el tiempo se alarga: estamos unidos por la lengua a una tierra y a un tiempo. Somos una historia.

viernes, 17 de julio de 2015

Sólo los hombres buenos






Sólo los hombres buenos viven todo un día.
Nacen por la mañana, 

serenos ante el sol que se levanta;
erguido desde el alma, 
con los pies más abajo que los zapatos;
con la cara tranquila; 
con la mente educada a pensar 'que es el camino';
qué silencio es mejor; 
¿cuál es el grito?; ¿cuándo decir 'no quiero'?;
¿cuándo aceptar lo inaudito?.
Por qué llorar de risa y reír en un llanto, ¿por qué?.

Sólo los hombres buenos viven todo un día.
Sólo los hombres buenos aguardan un instante;
escuchan la verdad del que está enfrente,
comparan su verdad con las verdades 
de cada humanidad que hace que exista.
Sólo los hombres buenos tienen prisa 
en señalar el rumbo a la vertiente,
para que cada sed sea apagada 
con el agua de todos los bautismos.

Sólo los hombres buenos ponen 
su fe encima de las piedras,
para que el mundo vea y sepa que la fe 
siempre es cúspide y puente en los abismos.
Sólo los hombres buenos ignoran que lo son,
cantan cuando el silencio aturde en el cerebro
y cuando en primavera revienta el corazón de la semilla,
y el sonido culto de las flores y el polen lanza su dulzor de vida,
sólo los hombres buenos en silencio ponen en cada flor una sonrisa.

Sólo el hombre que es bueno se desvela
por ser mejor que él mismo cada día
sin comparar lo bueno de los otros ni permitirse el lujo de ser guía.
Sólo los hombres buenos son buenos hombres


El pan del hombre bueno es diferente 

por ser igual al pan del que lo niega,
aunque el pan generoso oferente no 
sepa quién lo escupe y quién lo riega.
Si pudiera encontrarte en el camino
y preguntarte simplemente '¿cómo te va?, ¿sos feliz?'.
Si pudiera ver tu rostro tal cual fuera,
sin el tonto ocultamiento que los hombres ofrecemos como alivio
a quien por nosotros se desvelan.
Si pudiera seguir tu paso por la senda del tiempo, 
alentando tu marcha, vigilando tu anhelo,
recogiendo de a uno los minutos de vida
que sin darte cuenta quedarán detrás tuyo
como flores herméticas, perfumando otro mundo.


Si pudiera decirle al eterno futuro en una tarjetita:

'Recomiéndote a mi hijo, no lo trates muy duro. 
No le regales nada
pero dale el apuro de ser un hombre bueno, 
de ser noble y seguro.
Si puedes darle ingenio,
que sea claro, no oscuro,
prefiero que sea esclavo 
antes que sea verdugo.
Y una sola palabra al final de su curso.
Dios en todas las horas de su vida y su mundo,
y por Dios te lo ruego, no lo trates muy duro.'

lunes, 4 de febrero de 2013

Sin después





Y desde ayer, mañana solo es hoy,
Hoy te amaré y he de nacer después,
Y por mañana solo viviré,
para poder amarte siempre y otra vez.

Si desde ayer te quise,
Y no soñé porque soñar es tiempo que se va,
Hoy te quiero en un tiempo sin después,
Y desde todo el tiempo que vendrá,

Que Dios me de perdón si amarte tanto
fuera pecado acaso u osadía ,
De ser así tal vez rompiera en llanto
Pero aún en pecado te amaría.

Cada color se vuelve transparencia
En mi pupila muere hasta la rosa
Mi mente no concibe interferencia 
en la actitud astral   para una diosa .
Y acaso , no he llegado a amarte un poco
de lo que tu mereces dulce esposa.

lunes, 28 de enero de 2013

Plegaria para un tiempo de amor







Ven a mí , tiempo de luz y de sonrisa.
Soy un largo camino a recibirte .
Tengo apuro de mí , y tengo prisa ,
por verte amanecer y bendecirte.

Ven a mí , tiempo fértil de la idea
iluminada en bien para los hombres ,
para que todo el universo vea
y pueda responder cuando lo nombres .

Dale al paisaje de mis ojos tiempo ,
para que en ti se eleven hasta el cielo ,
y recojan estrellas de esperanza,
y en mansedumbre y paz miren el cielo .

Tiempo de bendición y de consuelo ,
con mis ojos en luz todo me alcanza .
Mi frente sudorosa de labranza
y el corazón en majestuoso vuelo .

Tiempo de las espigas en las manos ,
repartidas en todos como el viento
de Dios por padre para mis hermanos ,
de hombre en hijo y agradecimiento .

Tiempo de la razón , tiempo del alma ,
del rocío en la cara y primavera .
En un tiempo de amor que pide calma ,
hay un tiempo de amor que desespera.

sábado, 12 de enero de 2013

Garzas Viajeras





Garzas viajeras novias leves del azul
Con rumbo norte salpicando el cielo van
Y aquí mi río espejo muestra su vuelo
Como si fuera un pañuelo
Que enero lavando está
Y aquí mi río espejo muestra su vuelo
Como si fuera un pañuelo
Que enero lavando está
Hay un barquito que se hamaca sin cesar
Varias muchachas navegando por placer
Y allá a lo lejos canoa de pescadores
Son signo de sinsabores
Qué distinto atardecer
Y allá a lo lejos canoa de pescadores
Son signo de sinsabores
Qué distinto atardecer
Ya ve paisano yo anido entre pajonales
Pase si gusta compartir necesidades
Vida de pobre de esperanza se sostiene
Doblando el lomo pa' que otro doble los bienes
Bandera al viento el lienzo rubio del trigal
Se mece suave en ondas de oro
y al volver
Buchonas grises las torcazas en el río
Antes de buscar los nidos
Van de su cauce a beber
Buchonas grises las torcazas en el río
Antes de buscar los nidos
Van a su cauce a beber
Hay una fiesta allá en la loma del palmar
Está cumpliendo años el hijo del patrón
Y en un bendito apretao entre las totoras
Aquí abajo llora y llora
El gurí del hachador
Y en un bendito apretao entre las totoras
Aquí abajo llora y llora
El gurí del hachador
Ya ve paisano...


Aníbal Domingo Sampallo Arrastúe (Paysandú, 6 de agosto de 1926 - ibídem, 10 de mayo de 2007) fue un poeta, cantante, guitarrista, arpista y compositor uruguayo. Sus temas han sido grabados por Mercedes Sosa, Jorge Cafrune, Liliana Herrero, Quilapayún y José Larralde, entre muchos otros.Nace en la ciudad de Paysandú el 6 de agosto de 1926. Aprendió música con Alberto Carbone, quien le enseña gratuitamente.1 En 1939 integra un trío con los hermanos Juan Alberto y Homero Soler. Por esos años Sampayo actúa en diversas radios de Paysandú, Tacuarembó, Concepción del Uruguay y Concordia (Entre Ríos).2 En 1940, bajo la dirección de su maestro Carbone, integra el grupo Fulgores, siendo su primera actuación en el Teatro Florencio Sánchez de su ciudad natal. Al año siguiente forma un dueto con Leonardo Melano, dúo que se prolongará por treinta años.
De sus comienzos en la música se conservan algunos registros de Sampayo junto a los hermanos Soler, otras junto a Melano y discos de acetato registrados en Paysandú en un estudio.2 Entre 1942 y 1947 recorre Uruguay y parte del litoral argentino. Al mismo tiempo que avanza en su carrera como músico, hace investigaciones sobre el folklore uruguayo y argentino.1 Desde 1947 trabaja en Radio Paysandú, como locutor y operador. Desde allí difunde música típica de Uruguay, Argentina y Paraguay. Gracias a su tarea, la radio es la más escuchada en varias provincias argentinas.2 En 1948 formó un grupo con los Hermanos Arroyo (folkloristas paraguayos), realizando presentaciones en Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay. El gobierno paraguayo le encomienda varias giras, como embajador cultural. En el transcurso de estas giras (entre 1948 y 1951) actúa con varios músicos, en diversos festivales y radios.1 Al regresar a su país, comenzó a actuar con el grupo "Aníbal Sampayo y su Conjunto de Arte Nativo", formado por él y sus coterráneos "Chichí" Vidiella y Orlando Lynch. En 1953 actúa en radio El Espectador de Montevideo formando el grupo "Trío Alborada" (junto a los guitarristas Martínez Velazco y Piñón), esta actuación se repetiría años más tarde

sábado, 29 de diciembre de 2012

viernes, 28 de diciembre de 2012

martes, 25 de diciembre de 2012

domingo, 16 de diciembre de 2012

martes, 13 de diciembre de 2011

Allí donde alcé mi rabia





Sigo andando los caminos que recomienda mi estrella
y se va ahondando la huella de mi lírico destino ,
implacable peregrino de nostálgicas venturas ,
me remonto a las alturas de las almas desdichadas ,
y en cada nota pulsada pulso la misma amargura .
andador de soledades donde el paisaje es incierto .
donde el que afloja esta muerto, donde el que se hincha padece
allí, allí tan solo florece la copla de mi instrumento,
allí donde alcé mi rabia pa demostrar que existía
allí, donde la porfía es tan solo subsistir
allí aumenta mi sentir de lucha y de rebeldía
en el mismo medanal, el mismo cerro y llanura
allí en la misma espesura; río, cuchilla o salitre
cada vez se agranda el buitre mientras se achica el que suda
allí donde rompe el alba su silencio en el hachazo
allí donde a puro brazo se socava el mineral
tan solo se bebe sal en el chifle del fracaso
allí donde el que aporrea la tierra con el arado
allí donde el que a pescado mantiene la panza floja
allí nace la congoja del hambre oficializado
allí, acá y donde el cielo se ennegrece a chimenea
allí, acá y donde sea, donde el hombre es herramienta
se va agrandando la cuenta que se cobra en la pelea
allí, acá y donde sea donde la tierra es regazo
se van haciendo pedazos ilusiones y esperanzas
fe, justicia y balanza vuelcan pal lado del ocaso
donde termina la idea porque la mesa es dolor
donde sucumbe la flor de juventud descreída
allí comienza mi vida de testigo trovador.

Donde morir es apenas un proceso inadvertido
por ley del haber nacido bicho viviente y mortal
y la gloria es tan cabal como la ley del olvido
de allá vengo y allá voy en cotidiano ambular
sin espejismo al mirar, sin concesión ni mentira
la vida que miro, mira... y no es por casualidad
cada tronco, cada piedra, cada yuyo, cada sal
si esta bien o si esta mal eso es cosa del divino
pero si esta en el camino el hombre lo ha de aclarar
Ha de nacer la respuesta y el porque habrá de nacer
todo ser tendrá que ver cual es su culpa o derecho
por cada tranco hay un trecho que queda por recorrer.
En la penumbra del sismo muere la filosofía
clara como luz de día responde su trasparencia
y la ciencia de la ciencia se pregunta todavía
¿Cuál es la causa primera de la primera ironía?
¿cual es la noche sombría ansiosa en multiplicarse
donde el hombre va a saciarse en su anhelo de fantasía?
¿Cuál es el fétido orgasmo que fecunda la falsía?
¿Cuál la madre que la cría?, ¿Cuál la leche que alimenta?
cuando el hombre se da cuenta ya es carne de su herejía
ignorancia de saber que se ignora toda cosa
ignorancia vergonzosa de pensar que no se sabe
en todo cerebro caben las espinas y las rosas.

La tarde de mi llegada al pago la realidad
apenas pude templar las cuerdas de mi guitarra
porque en medio de la farra no hay tiempo a desperdiciar
enseguida adiviné que ya el turno me tocaba,
tal vez si desafinaba no hubiera sido advertido
pero si de haber mentido, hoy ni el silbo me quedaba.
Cante milongas y estilos, cifras tristes y relatos
por cada copla un retrato de la vivencia paisana
y nunca cante macanas de esas de pasar el rato
sin criticar las razones del que canta por cantar
solo me pongo a pensar que alguna pena lo aqueja
y me acuerdo de la oveja cuando se dentra a rascar.
No choco por chocador aunque algún machucón tengo
de cuadrarse me prevengo, de no vivo descuidado
perro que lo han cascoteado al amague se hace el rengo.
A veces me han dicho cosas que extrañan al más baqueano
con las cartas en la mano me han hecho temblar la pera
no es igual juzgar de afuera cuando se opina, paisano...
de afuera todo es pan dulce de adentro es galleta dura
donde falla la cordura vas derecho al matadero
y yo no soy un ternero para que me triencen la achura
Tengo sobrada experiencia que aprendí en los entreveros
no siempre los más mañeros son los que cortan el lazo
hay mansos que de un viandaso se llenan de pella el cuero.
Por eso, en esos parajes llamados la realidad
yo me suelo entreverar con tantos otros cantores
que sin llegar a doctores diagnostican la verdad
yo se que hay enfermedades que nunca podré curar
pero trato de explicar la variedad del microbio
causante de tanto oprobio que nadie debe ignorar
ojala dios lo quisiera ser un sabio en acertijos
pa que el hijo de los hijos con mi parecer brillante
encuentren en adelante un futuro más prolijo
ojala dios lo quisiera... pero parece que no
a gatas si alzo la voz sin otra sabiduría
que enredar en mi poesía la miseria y el dolor
es razón del que ha sufrido ser espejo de la vida
de cada dicha perdida, de cada esperanza nueva
y no esperar a que llueva para mojarse en la llovida.
No se arriendan las dulzuras ni se venden los dolores
no se emprestan los amores, no se roban las ternuras,
y aunque te comulgue el cura, solo dios te da favores
¿Cómo se hace para callar si en la tripa tengo un ñudo?
no ser que me quede mudo, no ser que me muera de infarto
pero si ayudo en el parto no será por ser guampudo
un medallón de arrogancia adorna mis libertades
y un medallón de humildades mi respeto de paisano
por cada mano una mano, por cada verdad, verdades
en épocas de misterio pal que de abajo pelea
en épocas que la tea de la paz se está apagando
mi canto se irá quemando pa alumbrar al que no vea
y aunque mi copla achicharre su contenido testudo
aunque el palo de mi cruz se queme con mi existencia
no ha de servir mi conciencia si no derrama su luz.

Guitarra que en el paisaje de la vida me acompaña
desatame las hurañas cadenas del comodísimo
y prestame el heroísmo de hacer flamear mis entrañas
guitarra que sos el cabo del facón de mi palabra
que sos la dulce muarra ensartadora de penas
dame la hermosa condena de ser tu esclavo... guitarra
guitarra de aquella vez que conjugué el primer canto
con inocencia y encanto que amalgamó soledades
te llevo en inmensidades melancólicas de llanto
guitarra que asoma triste como lidio en la capilla
inmaculada mantilla sobre el altar de la gloria
pueblo que alza la victoria vertical de su semilla
guitarra que sos el puño de un país vivo y latente
rebelde al indiferente, mercader de la pobreza
dignidad de la grandeza por la vida o por la muerte
guitarra que en estridente silencio y meditación
clavadas en tu diapasón la sabia razón del canto
deja que sea mi llanto quien rompa tu corazón
nubarrón tras nubarrón cubre el sol de la esperanza
con promesas que no alcanzan, con realidad que no llega
con manos que se refriegan y otras que nunca descansan.
Nubarrón tras nubarrón que se convierte en pedrada
sobre la melga sembrada de sueños y de ilusiones
mientras crecen las pasiones proletarias y olvidadas
Nubarrón tras nubarrón llovedoras de cinismo
reliquias de un feudalismo ramificadas en leyes
reyes que no quieren reyes pero que reinan lo mismo
catedráticas mortajas que levantan sus banderas
en espera de otra espera que revalide su enjambre
mientras el pueblo con hambre ni se ignora ni se entera.